JUAN FUE GRANDE TAMBIÉN 

EN LA HUMILDAD

 


 

#cuán grande Juan fue en la humildad.   

#El guardó modestamente silencio de haber sido el medio de que Pedro viniera a Mí.   

#Honrado, además de bueno, sabe que Andrés se angustia por tener un carácter tímido y cerrado   

#Cuando logréis algún triunfo en el bien, no os gloriéis como si fuese mérito vuestro.   

#Y la bendición del Padre, descenderá también sobre el apóstol que sinceramente reconoce la ayuda sobrenatural   

#¡Oh! ¡Cómo te reconoció la Llena de Gracia, amado mío! Y los cielos azules de vuestros corazones puros se fundieron en un solo velo para hacerme una valla de amor, y llegaron a ser un amor único, antes de que yo diese mi Madre a Juan y Juan a mi Madre. Se amaron porque se reconocieron semejantes: Hijos del Padre y Hermanos del Hijo."

 


 

Con motivo de esta visión, Jesús me dijo:

 

cuán grande Juan fue en la humildad.

 

"Quiero que tú y todos vosotros reparéis en la conducta de Juan, en algo en que no siempre se pone atención. Lo admiráis por puro, amoroso, fiel, pero no caéis en la cuenta de cuán grande fue en la humildad.

El guardó modestamente silencio de haber sido el medio de que Pedro viniera a Mí. Fue el apóstol de Pedro y por lo tanto el primero de mis discípulos. Fue Juan el primero en reconocerme, el primero en hablarme, el primero en seguirme y el primero en predicarme. Con todo ved que dice: "Andrés, el hermano de Simón, era uno de los dos que había oído las palabras de Juan (Bautista) y que habían seguido a Jesús. El primero a quien encontró fue su hermano Simón, a quien dijo: 'Hemos encontrado al Mesías' y lo llevó a Jesús"

 

Honrado, además de bueno, sabe que Andrés se

 angustia por tener un carácter tímido y cerrado

 

Honrado, además de bueno, sabe que Andrés se angustia por tener un carácter tímido y cerrado, que quería hacer muchas cosas pero que no lo logra, por lo que desea que en el decurso de los siglos se reconozca la buena voluntad de Andrés. Quiere que aparezca como el primer discípulo de Cristo antes que Simón, no obstante su timidez y sumisión que no le estorbaron en nada para ser el apóstol de su hermano.

¿Quién hay, entre los que hacen algo por Mí, que sepa imitar a Juan y no se proclame un apóstol insuperable, sin pensar que el éxito obtenido proviene de un complejo de circunstancias, que no son sólo la santidad, sino también la audacia humana, la fortuna, y algunas veces, el encontrarse ante otros que son menos audaces y menos afortunados, pero tal vez más santos que ellos mismos?

Cuando logréis algún triunfo en el bien, no os gloriéis como si fuese mérito vuestro. Alabad a Dios como Señor de los obreros apostólicos, y tened un ojo limpio para discernir a los apóstoles que llevan a cabo su holocausto, y son las primicias en el trabajo de los demás. Dios es el único que vea estos tímidos, parece que no hacen nada, sin embargo son ellos los que roban el fuego del cielo en favor de los audaces. Corazón sincero para decir: "Yo trabajo, pero... este ama más que yo, ora mejor que yo, se inmola como yo no lo hago, y como Jesús ha dicho: ... entro en mi habitación y cierro con llave para orar en secreto'. Yo que miro su humilde y santa virtud, quiero darla a conocer y decir: 'Yo soy instrumento activo, pero este es la fuerza que me da el movimiento, porque unido como está con Dios, es un canal para mí, de gracias celestiales' "

 

Y la bendición del Padre, descenderá también 

sobre el apóstol que sinceramente reconoce 

la ayuda sobrenatural 

 

Y la bendición del Padre, que desciende para recompensar al humilde, que en el silencio se inmola, para dar fuerza a los apóstoles, descenderá también sobre el apóstol que sinceramente reconoce la ayuda sobrenatural y silenciosa que le viene de parte del humilde, y el mérito que la superficialidad del hombre no distingue.

Aprended todos. ¿Es mi predilecto Juan? Pero... ¿no es también muy semejante a Mí? Puro, amoroso, obediente, pero humilde sobre todo. Me miraba en él y veía esta virtud. Lo amaba como si fuese Yo mismo. Veía en él la mirada del Padre que lo reconocía como a un pequeño Cristo. Mi Madre me decía: "Veo en él a un segundo hijo mío. Creo verte reproducido en un hombre". 

¡Oh! ¡Cómo te reconoció la Llena de Gracia, amado mío! Y los cielos azules de vuestros corazones puros se fundieron en un solo velo para hacerme una valla de amor, y llegaron a ser un amor único, antes de que yo diese mi Madre a Juan y Juan a mi Madre. Se amaron porque se reconocieron semejantes: Hijos del Padre y Hermanos del Hijo."

I. 299-300

A. M. D. G.