JESÚS ABANDONA "AGUAS CLARAS"

Y VA A BETANIA

 


 

#Jesús dialoga con Andrés  

#Las diferencias entre los presentes y futuros discípulos de Jesús. Los verdaderos sacerdotes   

#lo que hacen al sacerdote. Es su alma.  

  #Como debo ver a un semejante mío. Y créeme, siempre habrá sacerdotes santos que sabrán morir por amor de Dios y del prójimo... Si el mundo no se convierte en un lupanar e idolatría, se deberá a estos: Los héroes del silencio y de la fiel actividad... Porque siempre habrá "andreses" por gracia de Dios y fortuna del mundo  

#Andrés fue el que llevó a la luz a Aglae. Cuando los compañeros descansan, hay tres que en "Aguas Claras" no duermen. El apóstol del silencio y del amor activo por los hermanos pecadores; la creatura a al que el alma empuja hacia la salvación y el Salvador que ruega y vigila, que está alerta y espera...   

#Llegan Juan, Simón Zelote y Judas Iscariote. Traen carta y otros regalos para Jesús y los discípulos   

#Jesús lee una carta de su Madre   

#Ahora hablan los apóstoles   

#ya está decidido de ir a sorprenderlo para acusarlo, exactamente en estos días de fiesta en que no hay gente. Que se retire por algún tiempo   

#Así como la luna nace y muere... así sucederá siempre en el mundo, entretanto que haya fases crecientes, llenas y decrecientes de religión. Cuando pareciere muerta, otra vez estará viva, así como la luna que existe aun cuando parece que se haya extinguido. Quien hubiere trabajado en esta religión, tendrá mérito completo, aun cuando si tan solo una escasa minoría de almas fieles haya quedado sobre la tierra

 


 

"Aguas Claras" está sin peregrinos. Y parece extraño verla sin vestigios de los que se quedan por la noche o que al menos toman sus alimentos en la era o debajo del cobertizo. Hoy no se ve más que orden y limpieza. No hay huella alguna de las que suele dejar tras de sí la multitud.

Los discípulos ocupan su tiempo en trabajos manuales. Unos  trabajan en preparar los anzuelos, otros en quitar tierra y en hacer caños para que el agua que cae del techo no se acumule en la era. Jesús está de pie en medio de un prado y echa migajas a los pajaritos. Se puede decir que a pesar de que el día es despejado, no se descubre ningún ser viviente.

 

JESÚS DIALOGA CON ANDRÉS.

 

Regresa Andrés de algún encargo y se dirige a Jesús: "La paz sea contigo, Maestro."

"Y contigo, Andrés. Ven un poco aquí. Puedes estar cerca de los pajaritos. Eres como ellos. ¿Ves? Cuando saben que quien se les acerca los quiere, no tienen miedo... Mira qué confianzudos, seguros, contentos están. Antes estaban casi junto a mis pies. Ahora estás tú y están alertas. Pero mira... mira aquel pájaro que se acerca más audaz. Sabe que no hay ningún peligro. Detrás de él vienen los demás. ¿Ves cómo brincan? ¿No somos iguales nosotros, hijos del Padre? Él nos llena con su amor. Y cuando estamos seguros de que nos ama y de que nos invita con su amistad... ¿por qué temer de Él y no de nosotros? Su amistad nos debe hacer audaces hasta con los hombres. Créeme: solo el malviviente puede tener miedo de sus semejantes. No el justo como tú."

Andrés está colorado pero no habla. Jesús lo atrae a Sí, sonriendo: "Sería necesario poneros a ti y a Simón en un solo filtro, destilaros y luego volver a haceros. Seríais perfectos. Y sin embargo, ¿lo creerás si te digo que, aunque diversos en el principio, serás perfectamente igual a Pedro al final de tu misión?"

"Tú lo dices y cierto será. No me pregunto ni siquiera cómo puede suceder. Porque lo que dices es verdad. Me gustaría ser como Simón, mi hermano, porque es justo y te hace feliz. ¡Simón vale! Estoy contento de que valga. Valeroso, fuerte. Pero también los demás..."

"Y, tú, ¿no?"

"¡Oh!... ¡Yo!... Solo tú puedes estar contento de mí..."

 

LAS DIFERENCIAS ENTRE LOS PRESENTES Y FUTUROS 

DISCÍPULOS DE JESÚS

 

LOS VERDADEROS SACERDOTES

 

"Y de que soy el único que caigo en la cuenta de que trabajas sin hacer ruido y más profundamente que los demás. Porque entre los doce hay quien hace tanto ruido, cuando trabaja. Hay quien hace más ruido que trabajo... y hay quien no hace otra cosa que trabajar. Un trabajo humilde, activo, ignorado... los otros pueden creer que él no haga nada. Pero Él que ve, sabe. Estas diferencias se deben, porque todavía no sois perfectos. Y siempre las habrá entre los futuros discípulos, entre los que vendrán después de vosotros, hasta el momento en que el ángel grite: "Ya no hay más tiempo". Siempre habrá servidores del Mesías que tratarán tanto de trabajar, como de atraer sobre sí la mirada del mundo. Serán los Maestros. Habrá por desgracia, quienes harán solo ruido y cosas exteriores, solo exteriores: los falsos pastores con actitud de bufones... ¿Sacerdotes?... No, pantomimas. No otra cosa. No es el ademán el que hace al sacerdote, ni tampoco su vestido. No es su mundana cultura ni las relaciones sociales y poderosas lo que hacen al sacerdote. Es su alma. Un alma que es tan grande que anula su carne. Todo espíritu, el sacerdote mío... Así lo sueño. Así serán mis santos sacerdotes. El espíritu no tiene voz ni posturas de payaso. No lo soporta porque es espiritual y porque no puede ponerse máscaras. Es lo que es: espíritu, llama, luz ,amor. Hablar a los espíritus; habla con la castidad de las miradas, de los actos, de las palabras y de las obras.

 

CÓMO DEBO VER A UN SEMEJANTE MÍO

 

Y CRÉEME, SIEMPRE HABRÁ SACERDOTES SANTOS QUE 

SABRÁN MORIR POR AMOR DE DIOS Y DEL PRÓJIMO...

 

SI EL MUNDO NO SE CONVIERTE EN UN LUPANAR E 

IDOLATRÍA, SE DEBERÁ A ESTOS: LOS HÉROES DEL SILENCIO 

Y DE LA FIEL ACTIVIDAD...

 

PORQUE SIEMPRE HABRÁ "ANDRESES" POR GRACIA DE DIOS 

Y FORTUNA DEL MUNDO."

 

El hombre mira y ve a un semejante suyo. Pero más allá y sobre la carne ¿qué ve? Una cosa que lo detiene en su caminar presuroso, lo hace meditar y concluir: "Este hombre semejante a mí, tiene solo el aspecto de hombre. El alma es el ángel" y si no es un creyente termina con: "Por él creo que existe un Dios y un cielo". Y si es un lujurioso: "Este semejante a mí, tiene ojos del cielo; refreno mis sentidos para no profanarlos". Y si es avaro: "Por el ejemplo de este no me apego a las riquezas. Dejo de ser avaro". Y si es iracundo, un feroz ante el manso se cambia en el ser más plácido. Tanto puede hacer un sacerdote santo. Y créeme, siempre habrá sacerdotes santos que sabrán morir por amor de Dios y del prójimo, y lo harán con sencillez después de haber ejercitado la perfección durante toda su vida, de una manera igualmente sencilla, de modo que el mundo ni siquiera se habrá percatado de ellos. Si el mundo no se convierte en un lupanar e idolatría, se deberá a estos: Los héroes del silencio y de la fiel actividad. Tendrán tu sonrisa: pura y tímida. Porque habrá siempre "Andreses" por gracia de Dios y fortuna del mundo."

"No creía que iba a merecer esas palabras... no hice nada para provocarlas..."

 

ANDRÉS FUE EL QUE LLEVÓ A LA LUZ A AGLAE

 

CUANDO LOS COMPAÑEROS DESCANSAN, HAY TRES 

QUE EN "AGUAS CLARAS" NO DUERMEN. 

 

EL APÓSTOL DEL SILENCIO Y DEL AMOR ACTIVO 

POR LOS HERMANOS PECADORES

 

LA CREATURA A LA QUE EL ALMA EMPUJA 

HACIA LA SALVACIÓN

 

Y EL SALVADOR QUE RUEGA Y VIGILA, QUE ESTÁ ALERTA 

Y ESPERA...

 

"Me has ayudado a llevar un corazón a Dios. Y es el segundo que llevas a la Luz."

"¡Oh! ¿Por qué habló?... Me había prometido..."

"Nadie habló. Lo sé. Cuando los compañeros cansados descansan, hay tres que en "Aguas Claras" no duermen. El apóstol del silencio y del amor activo por los hermanos pecadores. La creatura a la que el alma empuja hacia la salvación; y el Salvador que ruega y vigila, que está alerta y espera... Mi esperanza: que un alma encuentre su salvación... Gracias, Andrés. Continúa y que seas bendito

"¡Oh Maestro!... Pero no digas nada a los demás... He hablado a solas con una leprosa en una playa desierta, y he hablado con otra cuya cara no he visto. Pero es muy poco lo que hago. Si los otros lo saben, y sobre todo Simón, que querrá venir... no sé hacer otra cosa más... Ni siquiera Tú vengas... porque me avergüenzo de hablar ante Ti."

"No iré. Jesús no irá. El Espíritu de Dios ha ido siempre contigo. Vamos a casa, nos llaman para la comida."

Y así termina el diálogo entre Jesús y el discípulo suave.

 

LLEGAN JUAN, SIMÓN ZELOTE Y JUDAS ISCARIOTE.

 

TRAEN CARTA Y OTROS REGALOS PARA JESÚS 

Y LOS DISCÍPULOS

 

Todavía están comiendo y ya han prendido las lámparas, porque la tarde baja rapidísima y el cierzo aconseja tener la puerta cerrada, cuando fuera alguien llama y se oye la alegre voz de Juan.

"¡Bienvenidos!"

"¡Qué pronto!"

"¿Qué os trae?"

"¡Traéis tanto!"

Todos hablan al mismo tiempo y ayudan a los tres a quitarse de las espaldas las pesadas alforjas.

"¡Despacio!"

"Dejad que saludemos al Maestro."

"¡Un momento!"

Hay una confusión alegre, familiar, por el gozo de estar juntos. 

"Os saludo amigos. Días serenos tuvisteis, gracias a Dios."

"Sí, Maestro pero no noticias serenas. Lo preveía" dice Iscariote.

"¿Qué hay? ¿Qué hay...?" La curiosidad se ha despertado.

"Primero dejad que se hayan repuesto" dice Jesús.

"No, Maestro. Primero te damos lo que tenemos para Ti y para los demás. Y en primer lugar, Juan... entrega una carta."

"La tiene Simón. Tenía miedo de estropearla."

Zelote, que ha estado luchando hasta ahora con Tomás que le quería servir agua para sus pies cansados, acude diciendo: "La tengo aquí en la bolsa de la cintura" y saca del bolso de su grueso cinturón de cuero rojo un pergamino que está todo aplanado.

"Es de tu Madre. Cuando nos encontramos cerca de Betania, encontramos a Jonatás que iba a la casa de Lázaro con la carta y otras muchas cosas. Jonatás iba a Jerusalén porque Cusa pone en orden su palacio... Tal vez Herodes se va a Tiberíades... y Cusa no quiere que su mujer esté cerca de Herodías" explica Iscariote, mientras Jesús desata los nudos del pergamino y lo desenrolla.

Los apóstoles cuchichean mientras Jesús con una sonrisa de felicidad lee las palabras de su mamá.

 

JESÚS LEE UNA CARTA DE SU MADRE

 

"Escuchad" dice luego. "Hay también para los galileos algo. Mi Madre escribe:

"A Jesús mi dulce Hijo y Señor, paz y bendición. Jonatás, siervo de su Señor me ha traído obsequiosos presentes de parte de Juana, que pide que su Salvador la bendiga. También María de Alfeo y Salomé mandan a sus hijos besos y bendiciones. Y como Jonatás fue buenísimo sin medida, hay también saludos de la mujer de Pedro a su marido lejano, y también los familiares de Felipe y Natanael les envían saludos. Todas vuestras mujeres, ¡oh queridos varones lejanos! con la aguja y en el telar, con el trabajo en el huerto os envían vestidos para estos meses de invierno, y dulce miel, recordándonos que la toméis con agua muy caliente en las tardes húmedas. Cuidaos. Eso me dijeron las mamás y las esposas que os comunicase, lo que hago. También a mi Hijo, No nos hemos sacrificado en nada. Creedlo. Que os gusten los sencillos regalos que nosotras, discípulas de los discípulos del Mesías, damos a los siervos del Señor, y dadnos tan solo la alegría de saber que estáis sanos.

Ahora, amado Hijo mío, me acuerdo que ya va casi para un año que no estás conmigo. Y me parece que vuelven aquellos tiempos en que sabía que Tú ya estabas, porque sentía tu corazoncito palpitar en mi seno, pero también podía decir que todavía no estabas, porque me estabas esperando con una barrera que me impedía acariciar tu delicado cuerpo, y solo podía mi corazón adorarte, ¡oh querido Hijo mío y adorable  Dios! También sé ahora que eres mío y que tu corazón palpita con el mío, que jamás se han separado, pero no te puedo acariciar, escuchar, servir, venerar, Mesías del Señor y de su pobre sierva.

Juana quería que fuese a su casa para que no estuviese yo sola en la fiesta de las Luces. Quise con todo quedarme aquí con María para prender las candelas. Por mí y por Ti. Aunque fuese la reina más grande de la tierra y pudiese prender miles y decenas de millares de candelas, estaría a oscuras porque no estás Tú aquí. Mientras que estaba en medio de una claridad perfecta en aquella oscura cueva, cuando te tuve en mi corazón, Luz mía y Luz del mundo. Será la primera vez que me diga: 'Mi niño cumple un año más' y no tengo a mi Niño: Y será más triste que tu primer cumpleaños en Matarea. Pero Tú cumples con tu misión y yo con la mía, y ambos hacemos la voluntad del Padre y trabajamos por la gloria de Dios. Esto enjuga mis lágrimas.

Querido Hijo, caigo en la cuenta de lo que haces, por lo que se me cuenta. Como las ondas de un mar abierto llevan las voces del inmenso océano a una solitaria y encerrada bahía, de igual modo el eco de tu santo trabajo por la gloria del Señor llega hasta nuestra quieta casita, a tu Mamá que se regocija y tiembla, porque si todos hablan de Ti, no todos lo hacen con igual corazón. Vienen amigos que han recibido algún beneficio de Ti para decirme: 'Sea bendito el Hijo de tu seno' y vienen tus enemigos a herir mi corazón diciéndome: '¡Que Dios lo maldiga!' Yo ruego por estos porque son más infelices que los paganos, que vienen a preguntarme: '¿En dónde está el mago... el adivino?' Y no saben que dicen una verdad grande, en medio de su error, porque verdaderamente Tú eres Sacerdote y grande, como se colige de lo que antiguamente fue dicho, y eres divino, ¡oh Jesús mío! Yo te los mando diciendo: 'Está en Betania'. Porque sé que así debo de decir mientras Tú no ordenes de otro modo. Ruego por los que vienen a buscar salud, para lo que muere, a fin de que encuentren salud para el eterno espíritu.

Te ruego que no te aflijas por mi dolor. Se compensa con la alegría que le dan las palabras de los curados de alma y cuerpo. María tuvo y tiene un dolor todavía más fuerte que el mío; no solamente el mío cuenta. José de Alfeo quiere que sepas que, en un viaje reciente que hizo a Jerusalén por razón de negocios, fue detenido y amenazado por causa tuya. Eran unos hombres del Gran Consejo. Pienso que alguno de los grandes de aquí lo señaló. Porque ¿de otro modo quién habría podido reconocer a José como cabeza de familia y hermano tuyo? Te digo esto por obedecer a María. Por mí te digo que querría estar cerca de ti, para darte consuelo. Pero obra Tú mejor, Sabiduría del Padre, sin tener en cuenta mi llanto. Simón, tu hermano, estaba a punto de ir contigo por esto. Pero la estación lo ha detenido y más el miedo de no encontrarte, porque se nos dijo, y como una amenaza, que Tú ya no puedes permanecer en donde estás.

¡Hijo! ¡Hijo mío! ¡Adorado y Santo Hijo mío! Estoy con los brazos levantados como Moisés los tuvo en el Monte para rogar por Ti en la batalla contra los enemigos de Dios y tuyos, Jesús mío a quien el mundo no ama.

Aquí murió Lía de Isaac. He sufrido porque siempre fue buena amiga conmigo. Pero la pena mayor eres Tú, lejano y no amado. Te bendigo, Hijo mío, y así como te ofrezco paz y bendición, así te ruego que la des a tu Mamá". "

 

AHORA HABLAN LOS APÓSTOLES

 

"¡Hasta esa casa llegan esos desvergonzados!" ruge Pedro.

Judas Tadeo exclama: "José... podía haberse guardado la noticia en su pecho y ¡gozó en darla!"

"Gritos de hiena no infunden temor a los vivos" enjuicia Felipe.

"Lo malo es que no son hienas, sino tigres. Buscan una presa viva" dice Iscariote. Y volviéndose a Zelote: "Di todo lo que hemos sabido."

 

YA ESTÁ DECIDIDO DE IR A SORPRENDERLO 

PARA ACUSARLO, EXACTAMENTE EN ESTOS DÍAS DE FIESTA 

EN QUE NO HAY GENTE.

 

QUE SE RETIRE POR ALGÚN TIEMPO

 

"Sí, Maestro. Judas tenía razón de temer. Fuimos a casa de José de Arimatea y de Lázaro que son abiertos amigos tuyos. Luego Judas y yo, como si hubiese sido un amigo de infancia, fuimos a casa de algunos amigos suyos de Sión... y ... José y Lázaro te dicen que te vayas pronto durante estas fiestas. No insistas, Maestro. Es por tu bien. Luego los amigos de Judas dijeron: "Mira que ya está decidido de ir a sorprenderlo para acusarlo, exactamente en estos días de fiesta en que no hay gente. Que se retire por algún tiempo. Para engañar a estas víboras. La muerte de Doras ha llenado de cólera su veneno y su miedo. porque tiene miedo además de odio. Y el miedo les hace ver lo que no hay y el odio les hace decir hasta mentiras". "

"¡Todo, todo lo nuestro lo saben! ¡Es una cosa odiosa! ¡Y todo alteran! Todo exageran. Y cuando creen que no haya bastante razón para maldecir, inventan. Tengo náuseas y me siento desquebrajado. Me llegan ganas de desterrarme, de irme... no sé... lejos. Lejos de este Israel que es todo un pecado..." Iscariote está deprimido.

 

ASÍ COMO LA LUNA NACE Y MUERE...ASÍ SUCEDERÁ 

SIEMPRE EN EL MUNDO, ENTRETANTO QUE HAYA FASES 

CRECIENTES, LLENAS Y DECRECIENTES DE RELIGIÓN. 

 

CUANDO PARECIERE MUERTA, OTRA VEZ ESTARÁ VIVA, ASÍ 

COMO LA LUNA QUE EXISTE AUN CUANDO PARECE QUE SE 

HAYA EXTINGUIDO.

 

QUIEN HUBIERE TRABAJADO EN ESTA RELIGIÓN, TENDRÁ 

MÉRITO COMPLETO, AUN CUANDO SI TAN SOLO UNA ESCASA 

MINORÍA DE ALMAS FIELES HAYA QUEDADO 

SOBRE LA TIERRA.

 

"Judas, Judas... una mujer para dar al mundo un hombre, trabaja por nueve lunas. Tú, para dar al mundo el conocimiento de Dios, ¿querrías hacerlo más pronto? No nueve lunas, sino millares de lunas serán necesarias. Así como la luna nace y muere cada mes,(así) se nos muestra apenas, luego llena y finalmente como un adoquín. Así sucederá siempre en el mundo, entre tanto que haya fases, crecientes, llenas y decrecientes de religión. Cuando pareciere muerta, otra vez estará viva, así como la luna que existe aun cuando parece que se haya extinguido. Quien hubiere trabajado en esta religión, tendrá mérito completo, aun cuando si tan solo una escasa minoría de almas fieles haya quedado sobre la tierra. ¡Ea! ¡Ea! No fáciles entusiasmos en los triunfos y no  fáciles abatimientos en las derrotas."

"Bueno... pero vete de aquí. Nosotros no somos todavía fuertes. Pensamos que ante el Sanedrín tendríamos miedo. Yo a lo menos... De los otros no sé... creo que es una imprudencia el probarlo. No tenemos el corazón de los tres jóvenes de la corte de Nabucodonosor."

"Sí, Maestro. Es mejor."

"Es prudente."

"Judas tiene razón."

"Ves que también tu madre y familiares..."

"Y Lázaro y José... "

"Hagámoslos venir en balde..."

Jesús abre los brazos y dice: "Sea como queréis. Pero luego regresaremos aquí. Veis cuántos vienen. No fuerzo y no tiento vuestra alma. Sé que todavía no está preparada... Pero veamos las labores de las mujeres."

Mientras todos, con ojos alegres y voces de alegría extraen de las alforjas los paquetes con los vestidos, sandalias, y los alimentos que enviaron las mamás y las esposas, y tratan de interesar a Jesús a que admire tanto favor de Dios, Él sigue triste y distraído. Lee y vuelve a leer la carta de su Madre. Se ha arrinconado con una lamparita en la esquina más retirada de la mesa, sobre la que hay vestidos y miel, vasitos de metal, quesos... con una mano hace sombra a sus ojos y parece que medita, pero sufre.

"Mira, Maestro, que mi esposa, la pobrecita, qué hermoso vestido con capucho me hizo. Quién sabe cuánto habrá trabajado, porque no es experta como tu Mamá" dice Pedro contentísimo, cargando en los brazos sus tesoros.

"Hermosos, en realidad, hermosos. Es una mujer muy buena" dice cortés Jesús. Pero con los ojos lejanos de las cosas que le presentan. 

"La mamá nos hizo vestidos con doble forro. ¡Pobre mamá! ¿Te gustan, Jesús? Es un hermoso color. ¿No es así?" dice Santiago de Zebedeo.

"Muy hermoso, Santiago. Te quedará bien."

"Mira. Apuesto a que estas fajas las hizo tu Mamá. Es la que borda de este modo, y yo digo que María ha hecho este velo que es doble para proteger del sol. Es igual al tuyo. El vestido no. Ciertamente nuestra mamá lo tejió. ¡Pobre mamá! Después de que lloró tanto en el verano, ve menos y frecuentemente se le rompe el hilo. ¡Querida mamá!" Judas de Alfeo besa el pesado vestido de color café.

"¿No estás alegre, Maestro?" por fin dice Bartolomé. "No miras siquiera las cosas que te enviaron."

"No puede estarlo" objeta Simón Zelote.

"Pienso... Pero... rehaced los bultos. Poned todo en su lugar. No es la hora de que seamos capturados y no lo seremos. A medianoche, al claror de la luna iremos a Doco, luego a Betania."

"¿Por qué a Doco?"

"Porque hay una mujer que está muriendo y me espera para que la cure."

"¿No pasamos por la casa del administrador?"

"No, Andrés, no iremos a la casa de nadie. De este modo nadie tiene por qué mentir diciendo que no sabe en dónde estamos. Si a vosotros os interesa no ser perseguidos, a Mí, el no dar molestias a Lázaro."

"Pero Lázaro te está esperando."

"Y vamos donde Él. Mejor dicho... Simón, ¿me puedes hospedar en la casa de tu viejo siervo?"

"Con gusto, Maestro. Ya sabes todo. Por lo tanto puedo decirte en nombre de Lázaro y mío y de quien está en la casa: Es tuya."

"Vámonos pronto para estar en Betania antes del sábado."

Y entre tanto que todos se desparraman con lámparas para hacer lo que es menester ara la partida imprevista, Jesús queda solo.

Vuelve a entrar Andrés, se acerca a Jesús y le dice: "¿Y aquella mujer? Me desagrada abandonar la hora que parecía que estaba próxima a venir... es prudente... ¿la has visto?..."

"Ve a decirle que regresaremos dentro de algunos días y que entre tanto se acuerde de tus palabras..."

"De las tuyas, Señor. Yo sólo dije las tuyas."

"Ve. Hazlo pronto, y ten cuidado de que nadie te vea. En realidad, en este mundo de malos, deben tomar la apariencia de pérfidos quienes son inocentes..."

Y todo se me acaba aquí con esta gran verdad.

II. 828-837

A. M. D. G.